viernes, 18 de mayo de 2007

Respuestas para todos los gustos

Para comprobar de primera mano la gran y variada imaginación que posee la gente, tan sólo tienes que trabajar de cara al público o en cualquier servicio de atención teléfonica. A veces ante tales respuestas a tus propias preguntas no puedes por más, que formularte a ti mismo si no estarás soñando o tus neuronas a punto de fracasar en su corta vida. Pero no, no es el oído el que nos falla, sino la increible sensación de que la gente se aburre y no sabe ni que decir.
En cierta ocasión por ejemplo, estuve trabajando en venta de telefonía movil y obtuve por respuesta en varias ocasiones a mi petición de "Por favor me da su DNI" y una increible multitud de clientes respondía lo mismo "¿El mío?". Intentaba morderme la lengua siempre en todas estas ocasiones para no responderles con un sarcástico "Noo, el de aquel hombre que va por la sección de electrodomésticos" y me preguntaba a mi misma si la gente realmente escucha lo que tu dices o si simplemente lo que no escuchan es lo que dicen ellos mismos.
"Buenas Tardes le atiende Cinta Rodríguez en que podemos atenderle,
quiero una cita para el médico.
digame el dni o la tarjeta sanitaria del paciente
María Pérez López con el doctor Eusebio dalmonte..."
En serio esto no es nada.
"A su doctor ya no le quedan citas hasta el jueves (Hoy es lunes)
y para mañana no le queda?
no señora hasta el jueves no tiene citas libres
pues demelá entonces para el miércoles
de la semana que viene?
no, de esta"
Si, hay que joderse y encima se piensan que es que no quieres dársela.
Mi compañero me cuenta, que la señora a la que intentaba darle una cita le pedía que le hiciese un hueco (ahorrense el chiste fácil de donde quería que le hiciese el hueco) y mi compañero le decía que era imposible que no podía darle cita hasta la semana próxima. "¿A qué hora termina hoy el doctor?" pregunta la buena señora
"a las 7 menos 5 le contesta mi amigo"
"demelá entonces a las 7"
si, y encima tendremos que sonreir aunque no nos vean, no vaya a ser que se nos note la mala leche que nos entra, y todo esto por el módico precio de 30 segundos.
Pero sin duda y esto me dejó sin habla fue la muchacha a la que atendí ayer a primera hora:
"...en que podemos atenderle"
"Quería una cita... [silencio] ...pero estoy confundida y voy a llamar más tarde"
NO, juro que no era Dinio, tal vez su señora, quien sabe.
Ah! y lo mejor de la atención telefónica es el hecho de que como nadie te ve, todo el que quiera puede decirte ciertas cosas como, "hasta luego guapa" "muy amable bonita" "gracias preciosa" y tú piensas, tendré una voz bonita, o esto hace videoconferencia y yo no me he coscao...

sábado, 5 de mayo de 2007

Encontrar Tu Otro Yo

Me planteo está mañana permitirme un inciso en mi ajetreada vida, antes de irme a trabajar, preguntándome a mi misma, como es posible que las últimas 2 semanas hayan cambiado de forma tan radical mi vida, todo empieza, como es lo normal en mi caso con una conversación, esta vez no ajena a mí.
En mi interior es claro y lógico por otra parte, suceden cosas extrañísimas cada día, que yo niego constantamente, y que solo parecen tomar forma, cuando hago partícipe a alguién de ellas, por lo general, es Edu quien escucha pacientemente como doy forma a mis ideas y es él, la mayoría de las veces el que me aclara mis estúpidos errores o lo fundamental del hecho en sí, podría definir esta ocasión como algo insólito, que destruyó los cimientos de mi preciada seguridad en mí misma.
Y es que, acaso es difícil soñar con encontrar a la personal ideal, esa que comparte casi todo contigo, que ve las cosas desde el mismo ángulo que tú y que pase lo que pase, siempre está ahí para ayudarte, escucharte y prometerte que todo saldrá bien. He de reconocer, que los últimos meses han sido tan nefastos para mí, que he llegado a pensar que la vida no tenía sentido alguno, que los sueños son solo espuma que se deshace en la orilla de cualquier playa, esperando a que la pisen para dejar de existir, pero en todo este tiempo ha habido alguien, que me ha escuchado pacientemente, aunque no estuviese de acuerdo con esa visión oscura de la vida, alguién que me ha apoyado hasta el último minuto, que solo me pedía una sonrisa, dandóndomelo todo a cambio.
Y de repente un día, me encuentro hablando conmigo misma, de lo maravilloso que sería pasar mi vida a su lado, realizar sus sueños que hace tiempo comparto y me sorprendí a mi misma diciéndole cosas que nunca diría a un amigo. Me conté entonces que sentía algo, algo nuevo hacia alguién antiguo que cada vez que me hablaba de sus planes de futuro me hacía desear estar metida de lleno en ellos. Y me asusté, tanto como hacía tiempo que no me asustaba, pensando que tal vez él no sentía lo mismo.
Fue entonces cuando traspasé mis sentimientos a palabras y haciéndo partícipe a mis amigas, le di forma y realidad a un sueño que parecía perdido en mi interior, entonces me di cuenta de algo que yo era ajena, algo que todos sabían mucho antes que yo misma, que hacía años que había encontrado a mi Otro Yo.