miércoles, 27 de abril de 2011

HORMONAS CON CARÁCTER RETROACTIVO

Desde hace poco menos de un año, está ocurriendo en mí un suceso, que por más normal que parezca, a mí no deja de resultarme extraño y desagradable: Siento un imperioso deseo de ser madre.
¿Os parece normal? A mí no, nunca antes había experimentado algo así, soy consciente de mi situación actual, no solo económica, sino familiar y geográfica y sé, a ciencia cierta, la equivocación tan grande que cometería si sucumbiera a tal deseo. Mi planteamiento racional, me impide darle demasiadas vueltas al asunto, ya que no tiene mucho que decir, es una situación casi imposible de sostener para mí en estos momentos, habría que hacer tantos sacrificios, como pedir favores, también un sacrificio para mí, que no habría forma humana de llevarlo a cabo. Pero aún así, algo dentro de mí, me dice que es el momento, que mi cuerpo está preparado, e incluso mi mente parece estarlo, para algo que nunca antes me había planteado.
Pero no es mi mente la que habla, son mis hormonas, que se revelan y alteran toda concepción de la realidad que antes tenía por clara y concisa y que ahora se me antoja, extrañamente anticuada. Es como si todo lo anteriormente pensado, hubiese quedado obsoleto, por alguna absurda razón, mi natural practicidad, no está asida a mi mente con la fuerza con la que antes lo hacía. Así que todo lo anteriormente pensado, racional e intencionadamente, se tambalea, producto de unas hormonas absurdas, que guiadas por el instinto de supervivencia humano, aboca mi vida a un absurdo sin precedentes.
Haré caso a mi amiga Marta y trataré de obviar tales ataques, ya que algún día sucumbirán ante mi desinterés. Como dijo el traidor de Matrix de la primera película: La Ignorancia es la Felicidad. Así, que ignoraré a esas hormonas que retroalimentan mi necesidad de cambiar mi vida, como algo que realmente no es necesario.

No hay comentarios: