Riéndome a carcajadas con la serie vasco-andaluza y me tengo que morder la
lengua, por no decirle 4 cosas a ciertos paisanos míos con la susceptibilidad
más alta de lo normal.
Avergonzados de la serie dicen, dice quien ve, quien
oye, ya que como decía mi padre: no se puede criticar algo que no se ha visto,
así pues, tendremos que decir que estas buenas personas que dan su opinión, han
visto la serie.
No será? paisanos míos, que no sabéis reíros de vosotros mismos, de vuestra
casta andaluza, que tan a honra lleváis, cuando de lo bueno se habla. Que de lo
malo, que se rían otros por ignorancia, pero no porque sea cierto.
Años me he reído yo, viendo vaya semanita, donde los vascos
se reían de sí mismos, con un humor inteligente y sencillo que hace dejar mucho
que desear, del tan famoso humor andaluz.
Así nos luce el pelo, criticando series que hacen brillar a
actores de nuestra tierra, solo porque no nos gusta que nos recuerden los
defectillos que tenemos, aunque sea de forma exagerada, porque de que otra
forma podríamos reírnos si no, ya que para mí, no tendría impacto ninguno esos
defectillos llevados de forma sutil, que sería tan solo algo normal y sin
gracia.
De verdad que no tienes acento? Será en tu casa a puertas
cerradas, porque yo hablo por lo menos cuatro dialectos andaluces. El Huelvano
de nacimiento, el lépero de mis
ancestros, el Sevillano de mi adopción y
todo el que se me pegue al lado, hablando un poco más allá que acá. Será que yo
tengo muy poca personalidad y claro, me dejo llevar por la corriente.
Qué no estamos todo el día de fiesta? Madre mía, qué sería de
nosotros si así fuera, porque otra cosa no, pero montando fiestas, los
andaluces no tenemos rival. Lo que pasa que esto es como todo, tu puedes montar
10 fiestecillas de mierda y nadie se entera, aquí montas una feria al año y se
entera toda España.
Que a los andaluces nos gusta mucho el critiqueo? No sé,
será que toda la audiencia que hace que el sálvame lleve tantos años en antena,
la damos nosotros, lástima que Jorge Javier no se presente a las elecciones por
el partido andalucista, que España iba a ser nuestra. Con el coraje que me da,
y ahí sigue el programa, que va a durar más que saber y ganar.
Que otra cosa no, pero que me gusta a mí un sevillanito
alto, moreno y bien puesto, con sus rizos negros engominados y esa forma de
ligar tan suya. Lo mismo es que yo me lo he inventado, pero mira, no seré yo la
única que lo ha visto.
Siiii, vaaaaleee, que los andaluces no somos tan mal
hablados, está claro, ni los vascos se pasan el día diciendo epa. Que los
andaluces no somos todos fiesteros, ni los vascos cocinan todos bien. Esto es simplemente una serie de
entretenimiento y debemos verla como tal.
Que muchísimos de nosotros nos hemos divertido con Aída o
con La que se avecina, y no por ello pensamos que los madrileños son todos como
se ve en la serie.
Os recomiendo verla, sopesar los capítulos, que para mi
gusto van cada día a mejor, los actores, que se hacen al papel de una forma increíblemente
profesional, de la belleza de nuestra Sevilla, que no se puede pasar por alto,
del increíble encanto y brillantez de Alfonso Sánchez, que ha tardado demasiado
tiempo para mi gusto, en hacerse un hueco en el cine español, porque arte
tiene, para éste y para más. La divina actuación como siempre de María León y
el magnífico descubrimiento, al menos para mí de Jon Plazaola.
Mención especial, tengo que hacer de Salva Reina, que hacía
desternillarme de risa en S.O.S estudiantes y que por fin tengo el placer de
ver de nuevo y disfrutar de su humor en esta serie.
Lo dicho, coño! Que disfrutéis de la serie y dejarse de
tanta chorrá, que estáis tos mu jartibles ya, con la tontería de creerse el
rollo ese de que se ríen de nosotros por allí arriba, pues anda y que se rían,
faltaría más que a un andalú le importase ahora lo que piense un castellanito
de más allá de despeñaperros.
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