Ni que decir tiene que una vez fracasado mi intento de arrancarme el hipotálamo, las hormonas me hacen sentir una estúpida en esta vida que nos transporta cada segundo a niveles incontrolables de química reaccionando con química. Y es que hay veces que existen en nuestro cuerpo unos niveles hormonales tan sumamente elevados que ni siquiera nos damos cuenta que la física juega en nuestra contra recibiendo y lanzando feromonas a diestro y siniestro.
Yo, que creo en la mente, racional, fría y que calculo hasta el más íntimo detalle de mis sentimientos, a veces incluso me siento sacudida por ese olor, ese inexplicable olor de alguien cuya genética se complementa inevitablemente a la mía y a mis 30 años algo me dice en mi interior que si en ese momento todo se parase a mi alrededor y nadie pudiese observarnos ni tan siquiera mi mente acusadora, sería capaz de hacer cualquier cosa.
Y quién sabe, tal vez lo he hecho, tal vez lo haga, tal vez sólo lo desee interiormente y me humedezca en mi estallido feromonal para dar rienda suelta a mis deseos solo en mis sueños.
Y si la otra persona siente lo mismo y dirige directamente su química hacia tu cuerpo a sabiendas de que será bien recibido? Cómo hago para no sentirme culpable de que mi cuerpo pueda de repente más que mi mente y se rinda ante la causa misma que siente perdida?
Sería capaz de perder toda una vida de tranquila comodidad, por un minuto de profundo placer sexual. Otra vez mi mente se hace cargo y decide dejar de actuar como si no existiera o tal vez sea simplemente otra forma de decirme a mi misma, "lo que tenga que pasar, pasará"
Yo, que creo en la mente, racional, fría y que calculo hasta el más íntimo detalle de mis sentimientos, a veces incluso me siento sacudida por ese olor, ese inexplicable olor de alguien cuya genética se complementa inevitablemente a la mía y a mis 30 años algo me dice en mi interior que si en ese momento todo se parase a mi alrededor y nadie pudiese observarnos ni tan siquiera mi mente acusadora, sería capaz de hacer cualquier cosa.
Y quién sabe, tal vez lo he hecho, tal vez lo haga, tal vez sólo lo desee interiormente y me humedezca en mi estallido feromonal para dar rienda suelta a mis deseos solo en mis sueños.
Y si la otra persona siente lo mismo y dirige directamente su química hacia tu cuerpo a sabiendas de que será bien recibido? Cómo hago para no sentirme culpable de que mi cuerpo pueda de repente más que mi mente y se rinda ante la causa misma que siente perdida?
Sería capaz de perder toda una vida de tranquila comodidad, por un minuto de profundo placer sexual. Otra vez mi mente se hace cargo y decide dejar de actuar como si no existiera o tal vez sea simplemente otra forma de decirme a mi misma, "lo que tenga que pasar, pasará"
No hay comentarios:
Publicar un comentario